El Suboficial Naval… (16/02/2’026)
El Suboficial Naval… (16/02/2’026)
En la Armada Nacional hay dos fuerzas: la Naval y la Infantería de Marina. La Jineta del Naval tiene dos anclas y la de la Infantería tiene un ancla y un fusil. Como pueden observar, la Jineta indica que el Naval está hecho para barquitos solamente, y la Infantería de Marina está hecha para cielo, mar y tierra, para el combate. El Naval es más administrativo, y aunque esté en un Batallón como el de Infantería de Marina número 10 en Guapi Cauca y su jurisdicción, a ellos no los pueden ni deben mandar al monte en una contraguerrilla, porque si los matan tienen problemas con los altos mandos y preguntan ¿qué hacía un Suboficial Naval en el monte si eso es competencia de los suboficiales de Infantería? Aunque a veces visitan por algún motivo, pero no se quedan a dormir en los cambuches, siempre están en oficinas, y ese es su verdadero rol. Prestan guardia en el Batallón, o en algún puesto, pero patrullar los montes les es ajeno, por eso existe en la Armada la Infantería de Marina, por eso su Jineta también tiene un fusil además del ancla. En las animaciones de entrenamiento la Infantería de Marina de forma satírica dice: “Negativo no, yo no soy Naval, yo soy el brazo fuerte de la Armada Nacional.”
Conocí a muchos suboficiales navales, con el de mayor rango con el que traté era un enfermero, bastante mujeriego el hombre, bacano, sencillo, aunque un poco aburrido ya de la vida militar, que lo aleja de su familia, a pesar de estar en mejores condiciones que quienes están en contraguerrillas. Aunque, fuera de la vida militar conocí a un Suboficial Naval ya retirado con un alto grado que me parece una calidad de persona honesta y trabajadora. Por lo general la persona que escoge ser Suboficial Naval es para eso, para ser militar, ostentarlo en la vida civil, y tener un traslado relajado como el de Cartagena (Bolívar), playa, brisa y mar, o en cualquier parte del Caribe, y si es en la costa pacífica prefieren Buenaventura, porque Tumaco les da culillo, al igual que Guapi o Bahía Solano, entre otros sectores. Conocí otro Suboficial de menos rango en Timbiquí, bacano también, chévere, pero aburrido y con ganas de renunciar, porque Timbiquí es también zona de orden público, como Iscuandé y el Charco Nariño. A pesar de que a él no le tocaba patrullar el monte ni estar en cambuches, él siempre estuvo en el puesto que quedaba dentro del pueblo, eso sí, lo patrullaba, porque ya sería el colmo que al menos un Suboficial Naval no salga a patrullar las calles de un pueblo.
Los suboficiales navales estudian carreras técnicas o tecnológicas como de comunicaciones o electrónica o enfermería o mecánica o contabilidad, entre otras que sirvan para el área administrativa de las bases o batallones o puestos de comando. Tienen hasta mejor sueldo que los suboficiales de Infantería de Marina, aunque estos segundos también pueden tener estos conocimientos, la diferencia es que también los de Infantería de Marina van al monte, cosa que no es competencia de los suboficiales navales. Pero, hay unos suboficiales navales que son pedantes, clasistas, arribistas, lambones, y por eso por lo general les va mejor en la vida militar con respecto a los sitios donde van a prestar su servicio, tanto, que pueden durar toda la vida en la Base Naval de Cartagena, o de Coveñas, o en Bogotá. Y este tipo de personalidad la conozco bien. Son una especie de gomelos, una clase media baja, o media media que se cree rica porque ha tenido algunas comodidades que el buen trabajo burocrático de papi o de mami les ha permitido tener algunos privilegios, no como los ricos, pero tampoco como los pobres. Y por eso sus papis y sus mamis quieren verlos surgir y por eso los consienten hasta siendo ya unos varones de la Armada Nacional. Traigo este tema a colación, porque, anoche me di cuenta que uno de los tantos personajes que me lanza diatribas es un Suboficial Naval, que tiende hacia la derecha carente de verdaderos argumentos, y que se creen más gente que los demás porque son uribistas, y nunca han conocido el monte, entonces su comportamiento es desde una posición cómoda, donde ha tenido mayores privilegios que otros militares, pero ya se imagina uno la lambonería a los altos mandos. Hablemos un poco sobre este tipo de suboficiales navales con el respeto que merecen otros suboficiales navales que traté.
Hay suboficiales navales que se creen oficiales navales, porque tienen influencia con oficiales navales o también de Infantería de Marina. No es de dudar que su mayor sueño es ser un Oficial Naval, sin embargo, para eso tienen que meterse en la Escuela de Cadetes, además, deben de mostrar estirpe, es decir, abolengo, con un árbol genealógico que demuestre linaje noble o de una casa familiar que haya poblado y aportado al desarrollo de estos territorios desde antes de la Independencia de lo que hoy se llama Colombia, ya sabemos como funcionan estas cosas en nuestro país, si tiene esto, la plata es lo de menos, porque la plata se consigue hasta con un préstamo, más no la clase, porque ya hay estirpes contadas. Porque ser Oficial Naval en Colombia es para la élite, para la clase alta, y ese es el delirio que tienen muchos de estos suboficiales que tienden hacia la derecha, y peor aún: uribista. Conocí también a estos oficiales navales, decentes, los traté, me llamaban por mi apellido: Támara, y siempre me trataron con respeto a pesar de ser un Infante de Marina, porque quien tiene la clase no necesita demostrarla, ni tampoco mirar por encima del hombro a quien tiene un grado jerárquico menor, porque ellos saben lo que son, y no necesitan la soberbia de un Suboficial Naval clasista que quiere subir estrados a toda costa. Pero bueno, aunque para estos suboficiales navales hay una opción para subir de rango, y es el de hacer curso extraordinario de Oficial, pero de Infantería de Marina, no de Oficial Naval que llega a Almirante, sino de Oficial de Infantería y los dejan ascender solamente hasta Coronel, no sé si han cambiado las cosas, pero así era en el momento que estuve. Aunque sabemos que por eso son suboficiales navales, porque les da culillo ser de Infantería, y ese curso extraordinario no lo van a hacer. Aunque puede que exista algún caso de alguno que haya perdido el miedo y se haya armado de valor.
Hay también en la Armada, suboficiales navales que tienen otras orientaciones sexuales, como la homosexualidad, por ejemplo, cosa que es irrelevante porque ese es asunto de cada quien y debe respetarse, pero, si hay dentro de los suboficiales navales una orientación masiva hacia el homosexualismo, y enamoran a los Infantes de Marina, algunos copian, como otros no, y se dan el gusto habido y por haber, así que qué Suboficial Naval se va a querer retirar si a donde lo trasladen va a tener lo que más le gusta, no quiero sonar machista, pero es así, por eso en algunos momentos la vida militar me pareció un circo, ya que se ven casos extraordinarios desde el punto de vista sexual. Por eso no tiene nada de raro que para llamar mi atención estos suboficiales navales que me lanzan diatribas en mis páginas sientan una atracción por mí, y cada vez que subo una foto con alguna mujer les da rabia, más todavía cuando saben que es de izquierda, o con amigos de izquierda que son homosexuales, y ellos se imaginarán que tengo algún romance con alguno de estos amigos de izquierda, y por eso me cogen más rabia porque también sufren de envidia.
Hace poco tuve una discusión con uno en un grupo de TELEGRAM que tenía más de 90 mil personas. Pero una discusión donde el hombre no tenía verdaderos argumentos, siempre se metía con la integridad moral de uno, una psicología barata que a mí me da lástima. Por alguna u otra razón cité la oración Patria que los militares declaman a veces en los batallones, y apareció este tipo que decía que me iba a salir boquera citando la oración Patria. Total, que el tipo se delató y me dijo que era militar, pero mucho antes me había dicho que estudió Administración Pública. Y todo aquel que haya pasado por la vida militar sabe que quienes tienen la oportunidad de estudiar dentro de la vida militar es porque tienen buena palanca, y para tener esa palanca hay que ser bastante lambón, esto se lo dije al tipo, más uribista que Uribe sin lugar a dudas. Porque un militar que estudia se la ha pasado en la oficina de un Batallón, y no tengo nada en contra de esto, sino, con la falta de humildad de la gente, porque por lo general el militar que se la ha pasado en Batallón no es tan humilde como el que conoce la realidad en el monte. Por eso es fácil conocer la personalidad arribista de estos militares, y es ese el problema, que se vuelven clasistas sin clase, se sienten exitosos, pero todo es una mentira al final. Yo le dije esto al tipo y me dice que por eso existe la educación a distancia. De igual manera conozco esa metodología, para estudiar a distancia se requiere de tiempo y espacio, y esa tranquilidad solamente la puede un militar encontrar dentro de un Batallón, ¿o es que acaso uno va a estudiar a distancia en plena selva donde en cualquier momento se puede meter la guerrilla o el Clan del Golfo u otra banda criminal? Ellos podrán engañar al civil, pero a uno que sabe como es la vida militar tanto en el Batallón como en el monte no le pueden echar cuento. Total que por lógica me di cuenta que ese tipo no sabe lo que significa patrullar en una contraguerrilla, y de inmediato le dije que era un militar de Batallón, de papel, viniendo a montar panes cuando no sabe que es tener paludismo ni leishmaniasis, ni dormir 4 meses en un cambuche dentro de la selva, ni sentir las ojivas pasar ni los tatucos caer. Además de eso me dijo que por algo le habían dado una medalla o insignia, y esto es algo que quiero que la gente también sepa, entre más medallas tenga un militar, es porque se la ha pasado toda su vida militar haciendo cursos y en un Batallón, ninguna medalla de esa la ha puesto en práctica. En cambio, aquel que no tenga, o tenga una específica es más posible que sí se la haya ganado en el combate. Recuerdo que a un compañero le dieron la Juan Bautista Solarte, medalla al valor cuando terminamos de prestar el servicio militar, y ese tipo se la pasó fue en pura oficina, escuchar un tiro le daba susto. Cosa que a nuestro contingente le causó indignación porque no se la merecía, era algo incongruente.
Para terminar cuento otra anécdota, que una noche en formación, a un Suboficial Naval le tocó ser el Suboficial de Guardia junto con un Cabo de la Compañía de Seguridad, y se puso a discutir con un compañero, y se empezaron a montar panes, el Suboficial Naval le dijo que llevaba 5 años en la Armada, y mi compañero le contestó que él iba apenas para dos, y que en esos dos años había hecho más por la Armada y por la Patria que él, porque durante ese tiempo patrulló los montes guerreando, y no fueron mopeando en el Batallón. Mopear es trapear, hacer aseo. En pocas palabras mi compañero le dijo que había estado en primera línea contra la guerrilla, y no pasando 5 años trapeando el Batallón. Mi compañero le dejó la boca callada al Suboficial Naval que se las quería lucir delante de todos, creo que esa noche no pudo dormir pensando que era un militar indigno humillado delante de toda la Compañía por un simple Infante de Marina Regular que se ganó la Libreta Militar con dignidad y honor, todo un caballero mi compañero y contingente. Y después yo le agregué modestamente, que, con cuatro meses apenas de servicio militar nos habían mandado para la contraguerrilla Tiburón en Pulbuza Nariño. Pero bueno, con todo esto lo que quiero decir es, que son estos tipos de militares de farándula quienes piden guerra, que no gustan de Petro, ni de Iván Cepeda, pero que nunca van a ir a ella. Porque el sueño de ellos es navegar toda la vida en el Gloria, no obstante, no pasan de palanganos, y necesitan a un Infante de Marina Profesional para que les preste guardia en una Nodriza o en una palangana, porque necesitan que en caso de urgencia sea un Infante de Marina quien se haga cargo también de la punto cincuenta, porque así de mediocres y cobardes son este tipo de suboficiales navales.
Por José Antonio Támara-León.
El Escribidor de La Loma del Diamante.
Reservista de La Infantería de Marina. Brazo fuerte de la Armada Nacional de La República de Colombia.
Candidato a Senado de La República de Colombia 2’026-2’030 por el partido político PACTO HISTÓRICO.
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