Sóngoro Cosongo de Nicolás Guillén...
Sóngoro Cosongo de Nicolás Guillén...
Este libro es una segunda edición publicada en agosto de 1'957. El poeta nació en 1'902 en Camagüey Cuba. Precisamente en estos últimos días la vida me ha conectado con este tipo de literaturas y culturas, es decir, la cultura santera, de orishas o de la religión Yoruba venida de África o específicamente de Nigeria y de lo mucho que tenemos de ellos nosotros. Para muchos este lenguaje podría ser diabólico o satánico, porque son distintos a los personajes bíblicos. O también para muchos se podría tratar de demonios que se hacen pasar por los muertos y, le hacen creer a la gente que se comunican con el difunto, porque no sabemos cómo suceden estas cosas, y que más allá de la superstición es una realidad cuando aquellos que pueden leer el tabaco pronostican el futuro y empiezan a ver visiones como si se tratara de un momento esquizofrénico donde se elucubra y se recibe información de dimensiones extrañas. Sin embargo, suponiendo que sean demoníacos, hay entonces que entender que los demonios llegaron a existir por Dios (YHWH), y que de alguna u otra manera también heredaron sus cualidades más oscuras, porque las tinieblas también le pertenecen al Magnánimo, con la diferencia que son empleadas para edificar y no para destruir por Él. En ese sentido los demonios pueden realizar expresiones de su mismo Creador, no las del engaño, pero sí las de la creatividad, aunque utilizada por ellos con el fin de engañar, pero con la sabiduría y gracia de Aquel a quien consideramos Dios o ese ente supremo que siempre ha emanado de sí mismo. Y una manera creativa es la música como sucede con el son cubano, y hasta con la misma Champeta que tiene raíces africanas que en su danza permite observar el ritual, y que también se expresa el misticismo de la divinidad. Entonces, el Diablo o el demonio nada propio tienen, nada les pertenece, ni su propia existencia, ni su supuesto engaño, si bien, al final resultan siendo manifestaciones del mismo Dios (YHWH) que resulta ser lo que Él desee ser, que de alguna u otra manera hacen parte de la esencia hasta del maligno, como cuando nosotros heredamos cualidades o comportamientos de nuestros ancestros, porque lo llevamos en la sangre, entonces nace Yemayá o Changó, tal como le llamó Manuel Zapata-Olivella: "Changó el gran putas." Entre otras y otros. Entonces, aquí observamos la genialidad del Diseñador de todas las cosas y en su diversidad de apariciones, su sagacidad, su coraje y en ocasiones su ternura, su humor y gracia para contrarrestar al maligno que lo desafía siendo este su propio invento también, tanto fuera como dentro del uni-verso y, que dentro de su propio invento no puede ni debe ser engañado y tampoco es su intención engañar a nadie, aunque nosotros los mortales nos engañamos a nosotros mismos. Y en su poesía Nicolás Guillén rescata eso. Y nos conecta o nos hace recordar la vida cotidiana que vivimos con nuestras matronas desde los barrios populares y desde toda su influencia histórica y cultural, desde la alegría hasta el sufrimiento. Hay que leerlo, es maravilloso, su poesía tiene música.
Atentamente, El Escribidor de La Loma del Diamante.
Comentarios recomendados